EL CANTE

El cante Flamenco echa sus raíces más profundas en aquellos lugares donde el mestizaje se hizo posible, especialmente allí donde confluyó la población morisca, gitana y afroamericana. Desde los puertos de Sevilla y Cádiz, pasando por las arrabalerías de Triana y Jerez de la Frontera, hasta la sierra de Ronda o el Sacromonte granadino. A mediados del siglo XVIII, todo este magma de marginados se considera gitano a los ojos del poder. Perseguido a lo largo de su historia, condenado a galeras y a las minas, la Prisión General contra el pueblo gitano en 1749 extendió la geografía del cante Flamenco a San Fernando o el Levante. Diez años más tarde, Carlos III les concede la carta de ciudadanía y los gitanos comienzan a salir de la clandestinidad. Quizá eso explique por qué en 1780 se reconoce al jerezano Tío Luis el de la Juliana como primer cantaor Flamenco del que se tiene constancia documental. 

Silverio Franconetti
1er Cantaor Payo

Entre 1800 y 1860 los lugares de referencia del cante Flamenco siguieron siendo el barrio de Triana, Cádiz, Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera. Hasta entonces los cantaores Flamencos más conocidos eran gitanos, yendo de un pueblo a otro a cantar en las fiestas, las bodas y bautizos por un plato de comida. En esta época comienza la clasificación del cante Flamenco en cante jondo y cante menos jondo. Como jondo se veía nada más que a la siguiriya, aunque luego se incluyó también las soleares, cañas, polos y serranas.  El cante jondo se divide a su vez en cante grande y cante chico.

El Nitri
Primera Llave de Oro del Cante

Desde los primeros cantaores como El Planeta o Silverio, hasta Fosforito o Camarón, generaciones enteras han convertido el Flamenco en un arte vivo que mezcla el respeto por la tradición y la vanguardia. Sin duda, el papel de la mujer ha sido capital para la transmisión oral del Flamenco y para alcanzar la luz que hoy irradia, desde la Serneta o Pastora Pavón, hasta Fernanda o Bernarda de Utrera.

Panel del Cante situado en el Parque del Flamenco de Fuente Palmera