EL TOQUE

La guitarra es un elemento imprescindible sobre el que recae una gran responsabilidad en todo el desarrollo del arte Flamenco. Tiene una enorme importancia en el acompañamiento al cante, ya que el guitarrista ha de estar muy atento para dar las tonalidades precisas en cada momento, e introducir falsetas justas y medidas para no molestar al cantaor y ajustarse al compás. Hoy día, además, es protagonista por sí sola.

“El Murciano”
Primeros Guitarristas Flamencos

La postura y la técnica de los guitarristas Flamencos, llamados tocaores, difiere de la usada por los intérpretes de guitarra clásica. Mientras el guitarrista clásico apoya la guitarra sobre su pierna izquierda de forma inclinada, el guitarrista Flamenco suele cruzar las piernas y apoyarla sobre la que se encuentra más elevada, colocando el mástil en una posición casi horizontal con respecto al suelo.

Los tocaores modernos utilizan la guitarra flamenca, menos pesada y con caja más estrecha que la clásica, por lo que su sonoridad es menor y no eclipsa el cante.

Paco de Lucía
Uno de los guitarristas mas reconocidos internacionalmente

Por lo general suele hacerse de madera de ciprés, con el mango de cedro y la tapa de abeto. El ciprés le da una sonoridad brillante muy adecuada para las características del Flamenco. Antiguamente también se usaba el palo santo de Río o de la India, siendo el primero de más calidad, pero actualmente está en desuso debido a su escasez. El palo santo otorgaba a las guitarras una amplitud de sonido especialmente adecuada para el toque solista. En la actualidad, el clavijero más utilizado es el de metal, ya que el de madera plantea problemas de afinación.

Reconociendo la importancia de los primeros guitarristas, no cabe duda de la revolución que supuso a nivel mundial la irrupción de Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar, generadores de una escuela inagotable con genios como Tomatito o Vicente Amigo. Aunque las primeras instrumentistas fueron las quiyan andalusíes, silenciadas tras la conquista castellana, lo cierto es que mantuvieron la tradición como tocaoras en las zambras y fiestas. A comienzos del siglo XX también ocuparon los escenarios, especialmente en los albores de la segunda República, volviendo al ostracismo hasta la actualidad donde, afortunadamente, la mujer vuelve a ser tocaora como Pilar Alonso, primera profesora de guitarra de conservatorio. Fueron pioneras la Tía Tijeras, la Serneta o Anilla la de Ronda

Panel del Toque en el parque del flamenco de Fuente Palmera