PACO CEPERO

Francisco López Cepero Garcia, más conocido en el mundo del arte de la guitarra flamenca con el nombre artístico de PACO CEPERO, nació en Jerez de la Frontera (Cádiz). A la edad de 16 años debutó como profesional en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Sobrino nieto del cantaor José Cepero. Discípulo de Javier Molina y Rafael del Águila, sus comienzos tuvieron lugar en su ciudad natal, en fiestas y funciones benéficas, así como participando en giras por la provincia en distintos elencos artísticos.

En 1963, acompaña en sus actuaciones por toda España a La Paquera y seguidamente ingresa en el tablao madrileño Los Canasteros. A partir de entonces, junto a su alternancia en diversos tablaos y salas de fiesta, inicia viajes por distintos países de Europa, América y Asia, haciéndolo desde 1970, en ocasiones, como guitarrista flamenco de concierto. Igualmente alterna su dedicación a la guitarra, con la composición de canciones y cantes, principalmente para El Chiquetete.

Es una de las figuras más relevantes de los festivales andaluces, al lado de los cantaores más significativos del momento, especialmente El Lebrijano, con quién ha ofrecido numerosos recitales y funciones en unión de grupos de música árabe.

Homenaje en Almuñécar

Tiene una amplia discografía y entre otros los siguientes premios:

-Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez

-Premio Manolo de Hueva, de acompañamiento

Con Paco de lucia y Pedro Carrasco (Boxeador)

-Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba

-El Castillete de Oro de la Unión

-Premio de la Música de SGAE

-Premio Calle de Alcalá de Madrid

-Medalla de Oro al Mérito en Las Bellas Artes

-Premio Compás del Cante

Medalla de Oro al Mérito en Las Bellas Artes’2003

Premio Compás del Cante’2014

Guitarrista y compositor de Jerez de la Frontera (Cádiz)

Su arte ha sido glosado por numerosos escritores y críticos:

Manuel Ríos Ruiz: «El compás tocaor de Paco Cepero, nacido del son más, legítimo de su tierra jerezana, tiene una brillantez inusitada y un ritmo poco común, alcanzando cierto paroxismo musical casi laberíntico, algo personalísimo por intenso y clamoroso, que él resuelve gracias a un virtuosismo sorprendente, asombroso, producto de un consumado dominio de la técnica».

Antonio de Villarejo: «Desde hace ya algunas temporadas, el acompañamiento de Paco Cepero es tema de conversación entre los aficionados al flamenco. La guitarra ha pasado de su tradicional papel secundario, a coprotagonizar las actuaciones junto con el cantaor, creando un sentido distinto de lo que es el toque para acompañar. En las actuaciones públicas es frecuente ver repartirse las ovaciones entre el cantaor de turno y las falsetas por los bordones, los acordes de influencia latinoamericana y los adornos, a veces elementales, pero muy oportunos y floreados de Cepero».

 María Eugenia Merelo: «La guitarra de Paco Cepero es inconfundible, no sólo por los sentimientos que consigne arrancar de ella sino por su forma de interpretar apasionada que casi le lleva a dar botes sobre la silla, en momentos en que ese sentimiento y esa pasión parecen incontrolables».

Tabla de Paco Cepero en el parque del flamenco de Fuente Palmera

FUENTE: www.deflamenco.com